viernes, 30 de noviembre de 2012

"8 años y anoréxica" - Video

El canal Discovery Home and Health dio un domingo del presente año un programa llamado "8 años y anoréxica", que cuenta la historia de la niña Dana, que sufrió de anorexia a los 8 años de edad y que fue internada en un centro para recuperarla de la enfermedad.
Aquí les dejo el video del programa. Espero las informe y les de la perspectiva de la cruda realidad de la anorexia. Es un documental sumamente interesante.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Reportaje de Interés...

Las personas anoréxicas… ¿Sentirán bienestar y tranquilidad mientras lo son? Sabemos cómo se ven pero… ¿Sabemos cómo se sienten?
Sabemos que la anorexia es un problema alimenticio basado en una decisión radical de bajar de peso hasta alcanzar la extrema delgadez que satisfaga a la persona acerca de su propia imagen corporal. Creemos que son personas igual a las demás solo que mantienen un control más estricto de su alimentación, a tal punto que se hacen daño, aunque no lo notan. Y al no notar este daño, entonces, son personas tranquilas, cómodas con la delgadez que presentan y que no tienen antojos ni apetito sobre alimentos “extras” por lo que no tienen por qué privarse de nada en contra de su voluntad. Sin embargo, luego de hacer un estudio de cerca, pude conocer que éste no es el caso real de las personas con anorexia.

José Fernando Uribe Merino, en su libro “Anorexia: los factores socioculturales deriesgo”, menciona que los trastornos de alimentación van acompañados de depresión y ansiedad. También afirma que en casos de anorexia grave desaparecen las sensaciones de hambre y sed, se aumenta el aislamiento social y se rechazan las relaciones sexuales, habiendo un miedo patológico constante a volverse gordo o gorda. Así, resume a la anorexia como un problema de autoestima no resuelto adecuadamente, en el cual, para elevar su autoestima, la persona busca aceptación de los demás bajando de peso, porque cree que la sociedad lo prefiere delgado. (1)
Investigando aún más de cerca, según la psicóloga especialista en adolescentes y adultos Lic. Ana María Sommaruga Bedoya, “todo trastorno psicológico [incluida] la anorexia también está acompañado de un gran sufrimiento y de sentimientos de muy baja autoestima...si bien el mecanismo de defensa de negación  está presente,  el sufrimiento y dolor emocional  muy grande  están allí.” Asimismo, la psicoterapeuta Milagros Rodríguez de Sarmiento, especialista en psicoterapia racional emotiva, afirma que “La [persona] anoréxica jamás se siente bien. Justamente por la inmensa tristeza que siente llega un punto de no retorno. Siente rechazo, poca valía, soledad, inseguridad, desconocimiento de sí misma, y a la vez mucha culpa, (…) pero no lo puede controlar.”

Entonces no es que se sientan bien y todo esté en orden como creemos; los libros y la experiencia de las psicólogas están de acuerdo en algo: la anorexia es un problema de autoestima. Así es; al no tener autoestima, la enfermedad se vuelve una lucha constante contra los demás y contra la persona misma en lograr que la acepten y aceptarse, mediante una reducción sustancial de peso. Se vuelve una etapa difícil, triste, depresiva, de soledad. Además, la anorexia puede llegar a tal punto en que se pierden el apetito y la sed; en este momento la persona ya no se priva de alimento, sino que comienza a privarse de salud y bienestar. Es aquí cuando se vuelve un círculo vicioso del que no podrá salir por sí sola.
Este mismo círculo vicioso lo vivió una adolescente de 15 años de edad, quien necesitó ayuda para vencer a la anorexia. Mediante una entrevista personal ella dio su testimonio de la experiencia: “Durante todo ese tiempo tuve momentos de bienestar y alegría como también tuve momentos de rabia, confusión y miedo. Mis emociones “fluctuaban” (…).  Al principio si sentía que me privaba, era como estar a “dieta”, pero como dejé de comer comida rápida o azúcares por tanto tiempo, mi cuerpo se acostumbró y era más difícil convencerme de comer una papa frita de lo que era convencerme a no comérmela. En la época que estuve más metida en el problema disfrutaba el no comer.” Esta adolescente, quien venció la anorexia, llegó a pesar 40 kilogramos teniendo una estatura de 1.72 metros, para la cual el peso ideal es de 62 kilogramos. Ella llegó al punto en el que no podía salvarse sola.

Como lo respalda el texto, sería erróneo afirmar que estas personas “tienen” anorexia. Éstas personas SUFREN de anorexia. La anorexia es una enfermedad que ellas no buscaron que les suceda. Estas personas sólo querían ser aceptadas y buscar una solución para aumentar su autoestima, pero nunca quisieron, a consciencia, sufrir todo lo que conlleva la anorexia. Entonces, respondiendo la pregunta inicial: las personas anoréxicas no sienten bienestar ni tranquilidad mientras lo son. Se sienten inseguras, no aceptadas, insatisfechas, deprimidas, confundidas y con miedo; sufren y guardan un dolor emocional muy grande.   

Lo cierto es que las apariencias muchas veces engañan y no es hasta que uno tiene contacto cercano con el problema, que llega a conocerlo y, sobre todo, comprenderlo. Al comienzo las personas anoréxicas pueden sentir bienestar y alegría porque están bajando de peso, pero estos momentos son mínimos y son sumamente cortos, y cuando llegan a la gravedad del problema y no hay vuelta atrás todo bienestar desaparece y solo quedan con la compañía de todo aquello que las hará sufrir.

Fuente:
(1) Uribe Merino JF. Anorexia: los factores socioculturales de riesgo. Universidad de Antioquía. 2006. Disponible en: http://books.google.com.pe/books?id=8_Skejh07AwC&printsec=frontcover&dq=anorexia&hl=es&sa=X&ei=kzS4ULKtJI_a8wT7qoCwBw&ved=0CDIQ6AEwAQ
Entrevistas personales

Entrevista a quien sufrió de anorexia a los 15 años de edad...

¿Por qué razón crees que comenzó este problema de alimentación?
“Yo creo que no fue por una sola razón en específico, hubieron diversos factores que sumados llevaron a que distorsione el concepto de alimentación. Entre esos factores estuvieron mi inseguridad en el momento, el ser perfeccionista, la satisfacción que sentía al principio cuando veía que bajaba de peso pero nunca era suficiente. De hecho también el factor socio-cultural influyó un montón.”

¿Cuáles eran tus métodos para privarte de comer? ¿Cuál era tu esquema diario de alimentación?
“No tenía un método ni una rutina específica para privarme de comer. Generalmente, dejaba de comer cuando yo creía que nadie se iba a dar cuenta. Inventaba excusas y le decía a mi mama que ya había comido en la casa de una amiga, y a mis amigas que ya lo había hecho en mi casa, etc.”
“Tampoco mantuve un solo esquema de alimentación por mucho tiempo; variaba con frecuencia. Habían semanas en que me daba cuenta de la tontería que estaba haciendo, empezaba a comer más, subía de peso y me asustaba y de nuevo comenzaba a restringir. Era como un proceso cíclico en el que nunca estaba contenta con lo que comía. Pasaba de sentir que comía mucho a que comía muy poco. Nunca llegué a usar pastillas ni vomitar, en general era simplemente dejar comida en el plato, evitar reuniones que involucren comida, etc.”

¿Cómo te sentías durante todo ese tiempo? ¿Sentías bienestar, alegría, tranquilidad, paz, o algún sentimiento semejante? ¿O sentías todo lo opuesto?
“Durante todo ese tiempo tuve momentos de bienestar y alegría como también tuve momentos de rabia, confusión y miedo. Mis emociones “fluctuaban” bastante normal, mi desorden con la alimentación no afectó mi parte social/emocional. Mantuve un grupo de amigas/os cercanos, tuve enamorados, a veces lloraba y a veces me reía.”

¿Te gustaba no comer como todos, o a veces se te antojaba comer de todo pero te privabas de hacerlo? Es decir, ¿Te obligabas a no comer?
“Al principio si sentía que me privaba, era como estar a “dieta”, pero como dejé de comer comida rápida o azúcares por tanto tiempo, mi cuerpo se acostumbró y era más difícil convencerme de comer una papa frita de lo que era convencerme a no comérmela. En la época que estuve más metida en el problema disfrutaba el no comer. Tenía pocos antojos, pero cuando los tenía sí me comía lo que me provocaba, pero una vez a la semana y el resto de días restringía.”

¿Cuánto tiempo aproximadamente pasó hasta que notes que estabas sufriendo de anorexia? ¿Lo notaste sola o alguien te lo hizo notar?
“No pasó mucho tiempo antes de que mi mamá se diera cuenta. Habrán pasado unos dos meses desde que empecé a bajar de peso hasta que ella se dio cuenta que ya había pasado los límites de lo saludable y que algo había mal. Al principio, como es típico, yo lo negué y no admitía que había un problema. Mi mamá decidió llevarme donde un psicólogo que odié, pero que luego me derivó donde otra psicóloga con la que si me llevé bien desde la primera cita, y ella fue la que me ayudó a salir de todo el problema.”

Ahora que tienes la experiencia, ¿Qué le dirías a una persona que ya denota físicamente que está sufriendo de anorexia?
“Creo que no hay una única cosa que le podría decir a una persona que está sufriendo de anorexia. Aprendí que en esta enfermedad ningún caso es igual al otro, y que la anorexia no es el problema, es cómo se manifiesta otro problema principal. Puede ser inseguridad, problemas familiares, tristeza, bullying, entre otros (no hay una sola causa), pero la solución está en determinar el problema real. A partir de esto, se podrá saber exactamente cómo tratar el problema; esa es la única manera de saber qué le diría a esa persona.”

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Entrevista a una madre que sufrió de hija anoréxica...

¿Cómo notaste que tu hija estaba sufriendo de anorexia? ¿Lo notaste físicamente o su comportamiento había cambiado?
“Noté una pérdida acelerada de peso y hacía ejercicio en exceso, fuera de sus hábitos regulares. A pesar de haber bajado ya varios kilos sentía la necesidad de seguir perdiendo peso. Restringía comidas (por ejemplo, almorzaba muy ligero y no comía de noche).”

¿Cuál pensaste que era la causa de este desorden alimenticio? ¿Publicidad de belleza, amigos, problemas personales y/o familiares, llamada de atención, etc.?
“Edad de riesgo (15 años, necesidad de ser aceptada por sus pares), presión de grupo, comentarios negativos de amigos sobre su cuerpo, inseguridad, baja autoconfianza y alto grado de perfeccionismo. Fuerte influencia de medios de comunicación (los referentes estéticos actuales de belleza = delgadez). No había problemas familiares en particular.”

¿Cuál fue la primera solución que pensaste llevar a cabo? Psicólogo, conversarlo tú con él/ella, nutricionista, etc.
“Hablarlo con ella. Como no estaba receptiva, consulté con su médico que recomendó a un psicólogo especialista en este tipo de desórdenes, quien la trató con éxito. La buena elección del especialista es clave para el tratamiento (tiene que haber mucha química entre ambos), así como un fuerte apoyo familiar.”

¿Crees que él/ella sentía bienestar en ese tiempo, o crees que sentía tristeza y se obligaba a sí mismo a pasar por ello?
“No sentía ni mucho bienestar ni una tristeza marcada…mantener su peso bajo era algo que estaba determinada a hacer y estaba tranquila y cómoda haciéndolo (se sentía en “control”). Su caso fue leve por lo que siempre llevó una vida bastante normal, excepto por las limitaciones sociales a la hora de las comidas en la etapa más crítica (evitaba situaciones en las que tuviera que comer frente a otras personas ajenas a la familia más cercana).”

¿Qué medidas tomaron en la familia para solucionar este problema?
“Reconocer el trastorno en sus inicios fue clave, al igual que buscar ayuda de especialistas en el tema. Supervisar sus comidas y acompañarla en todo momento durante la etapa más crítica.”

Ahora que tienes experiencia en el tema, ¿Qué le dirías a una persona que
ya denota físicamente que está sufriendo de anorexia?
“No le diría absolutamente nada! Una persona que sufre de anorexia NO está en capacidad de resolverlo por sí  misma. Hablaría con la persona más cercana a ella, con la que tuviera más llegada para que tome acciones de inmediato.”

Entrevista a la psicóloga clínica Luisa Ramírez-Gastón de Vallarino

De tu experiencia y de forma lógicamente anónima, sobre las causas de la anorexia, qué opiniones has escuchado sobre las madres de hijos que han sufrido de anorexia? ¿Qué pensaban ellas que fue la causa del problema de su hijo(a)
“Casi siempre lo relacionan con las amigas, la moda, la ropa, pero casi nunca lo relacionan con las críticas o comentarios sarcásticos que se puedan hacer en casa respecto al aspecto de la hija o cómo le queda la ropa; inclusive generalmente son padres (o uno de ellos) que se preocupan mucho por el aspecto físico de ellos mismos, hacen ejercicio para mantenerse en forma y se miran mucho al espejo y controlan su peso.”

¿Crees que el anoréxico siente bienestar durante el trastorno, o crees que siente tristeza o algún sentimiento negativo y se obliga a sí mismo a pasar por ello?
“Generalmente son personas controladoras, perfeccionistas  y con algunas características obsesivas que las hace tener siempre en cuenta la cantidad de calorías, harinas, proteínas, etc. de lo que comen porque eso es lo que las hace sentir bien, no el hecho de comer poco o nada, sino el controlar lo que ingieren, el peso y la talla de la ropa que usan.”

¿Crees que un anoréxico puede llegar a recuperarse por completo del trastorno, tanto física como psicológicamente? ¿Crees que alguno de estos dos aspectos se recuperaría por completo?
“Sí, si es tratado a tiempo. Es muy importante la labor conjunta de una nutricionista,  una psicóloga y algunas veces un psiquiatra para medicar la ansiedad que produce el abstenerse de controlar todo.”

Si tuvieras un paciente que sufre de anorexia, ¿Crees que la terapia familiar sea adecuada como tratamiento? ¿o preferirías una terapia individual con el paciente? ¿Por qué?
“Creo que hay que trabajar los dos tipos de terapia, y de tipo TREC (Terapia Racional Emotiva Conductual) porque, como contesté en la pregunta 1, la familia tiene una gran influencia en el desencadenamiento del trastorno.”

¿Crees que realmente un anoréxico puede mirarse al espejo y no notar la extrema delgadez? ¿Crees que de verdad no sabe que algo malo le sucede? ¿o es que no quiere admitirlo?
“Sí creo que un anoréxico tiene una distorsión de su imagen ante el espejo y nada que le podamos decir va a cambiar lo que ve en el espejo….no es consciente de que le sucede algo malo, porque piensa que él o ella están en lo correcto al intentar ser “perfectos.”

¿Qué le dirías a una persona que ya denota físicamente que está sufriendo de anorexia?
“Trataría de convencerla a ella y a su familia de buscar la ayuda profesional que mencioné en la pregunta 3, y algunas veces se puede comenzar buscando la ayuda médica para los trastornos de salud que pueda estar comenzando a presentar, como ausencia de la regla o algún otro trastorno hormonal.”

Licenciada Luisa Ramírez-Gastón de Vallarino
Psicóloga Clínica
CPP N° 00087

Nota Informativa 2 - El año 2012 se cierra con sólo 3 colegios privados que enseñan sobre nutrición...

Debido al intenso problema de anorexia que se vive hoy en día, es necesario instruir a los adolescentes acerca de esta grave enfermedad. Y qué mejor lugar para educarlos que el colegio. Así, para conocer qué colegios brindan algún tipo de enseñanza o interés hacia la nutrición hice una investigación intensiva, llamando a los colegios privados y preguntándoles si incluían a la nutrición como algún curso o si tenían actividades relacionadas a esta materia.


Obtuve información de 31 colegios privados, siendo estos: Alexander von Humbolt, Alpamayo, Andre Malraux, Antonio Raimondi, Camdridge College Lima, Casuarinas College, De La Inmaculada, De los SS CC Belén, Euroamericano, Franklin D. Roosevelt, Hiram Bingham, Magister, María de La Mercedes, Maria Reina Marianistas, Markham College, Newton College, Nuestra Señora del Carmen, Peruano Británico, Pestalozzi, Pio XII, Sagrado Corazón Sophianum, Sagrados Corazones Recoleta, Salcantay, San Agustín, San Silvestre, Santa Margarita, Santa María Marianistas, Santa Rita de Casia, Santa Úrsula, Santísimo Nombre de Jesús y Villa María La Planicie.

De los anteriores, el año 2012 se cierra con solo tres (Antonio Raimondi, Markham College y Newton College) que dictan algún curso de nutrición. El Markham College es el colegio pionero en ofrecer un curso de nutrición electivo llamado Food & Nutrition, el cual forma parte de su programa internacional IGCSE. El Antonio Raimondi le da interés a la nutrición mediante talleres semestrales de nutrición dictados a los alumnos. El Newton College, por último, tiene un programa llamado Green Plan, el cual incluye cursos sobre el cuidado medioambiental y la salud relacionada a la buena alimentación.

De los demás colegios, 17 cuentan con una nutricionista que supervisa el comedor y maneja los menús que se les ofrecen a los estudiantes (el Markham y el Newton incluidos). Este es un número significativo de colegios y resulta de gran importancia, ya que los niños y adolescentes deben alimentarse sanamente para crecer y desarrollarse adecuadamente. Además, las nutricionistas pueden conocer, por observación directa, cómo se están alimentando los estudiantes y cuáles son sus comportamientos a la hora de la comida.

Como información adicional, se encontró que 4 colegios (De La Inmaculada, Euroamericano, Magister y Salcantay) tienen biohuerto o huerta donde le enseñan a los estudiantes a cultivar los alimentos. Mediante estas actividades también se inculca la importancia de los alimentos en la vida. Por último, se encontró que 6 de los colegios entrevistados ofrecen talleres de cocina.

Como madres de familia con hijos en el colegio, y que tal vez tienen un hijo pequeño en camino hacia el colegio, es importante que estén bien informadas sobre lo que ofrecen los colegios hoy en día. En resumen, hasta hoy en día entre los mejores colegios privados de Lima sólo existen 3 que ofrecen la nutrición como curso, aunque ninguno lo hace como curso obligatorio. Tal vez sería cosa de aconsejar a los colegios instaurar la nutrición en un curso tan igual de importante como la biología o las matemáticas.

Nota Informativa 1 - Predispuestos genéticamente...

“Descubren predisposición genética para caer en la anorexia”
El sábado 11 de agosto del presente año se dio a conocer, por medio de periódicos a nivel nacional e internacional, una noticia del portal informativo BBC Mundo. Esta noticia mencionaba que en Reino Unido un equipo de científicos británicos, liderado por Bryan Lask, científico de la unidad de desórdenes alimenticios del hospital británico Great Ormond Street, descubrió, mediante una resonancia magnética, que una zona del cerebro, llamada ínsula, no se encuentra activa en las personas anoréxicas.

La ínsula está implicada en deseos conscientes, como la necesidad de comida; al no tener activa la ínsula, no se presenta esa sensación de necesidad de alimento. Dicha porción del cerebro, se encuentra relacionada, además, con un gran número de emociones, como felicidad, miedo, disgusto, entre otras.

 Así, concluyeron que existe una predisposición genética a desarrollar la enfermedad, caracterizada por un temor en aumentar de peso y una imagen distorsionada del propio cuerpo, los alimentos y la nutrición. Este trastorno puede llevar a algunas personas a casos extremos en los que se renuncie completamente a la alimentación.
Como breve comentario acerca del problema, mencionaron que el tratamiento de la anorexia es un proceso complicado que conlleva un largo periodo de recuperación, en el cual generalmente ocurren recaídas. Afirman también que actualmente la mitad de las personas que sufren de anorexia no llegan a recuperarse por completo de la enfermedad.
Fuente: Diario El Trome. La anorexia está vinculada a factores genéticos. Sábado 11 agosto 2012. Disponible en: http://trome.pe/familia/1454672/noticia-anorexia-esta-vinculada-factores-geneticos