¿Por qué
razón crees que comenzó este problema de alimentación?
“Yo creo que no fue por una sola razón en específico,
hubieron diversos factores que sumados llevaron a que distorsione el concepto de
alimentación. Entre esos factores estuvieron mi inseguridad en el momento, el
ser perfeccionista, la satisfacción que sentía al principio cuando veía que
bajaba de peso pero nunca era suficiente. De hecho también el factor
socio-cultural influyó un montón.”
¿Cuáles
eran tus métodos para privarte de comer? ¿Cuál era tu esquema diario de
alimentación?
“No tenía un método ni una rutina específica para
privarme de comer. Generalmente, dejaba de comer cuando yo creía que nadie se
iba a dar cuenta. Inventaba excusas y le decía a mi mama que ya había comido en
la casa de una amiga, y a mis amigas que ya lo había hecho en mi casa, etc.”
“Tampoco mantuve un solo esquema de alimentación por
mucho tiempo; variaba con frecuencia. Habían semanas en que me daba cuenta de
la tontería que estaba haciendo, empezaba a comer más, subía de peso y me
asustaba y de nuevo comenzaba a restringir. Era como un proceso cíclico en el
que nunca estaba contenta con lo que comía. Pasaba de sentir que comía mucho a
que comía muy poco. Nunca llegué a usar pastillas ni vomitar, en general era
simplemente dejar comida en el plato, evitar reuniones que involucren comida,
etc.”
¿Cómo te
sentías durante todo ese tiempo? ¿Sentías bienestar, alegría, tranquilidad,
paz, o algún sentimiento semejante? ¿O sentías todo lo opuesto?
“Durante todo ese tiempo tuve momentos de bienestar y
alegría como también tuve momentos de rabia, confusión y miedo. Mis emociones
“fluctuaban” bastante normal, mi desorden con la alimentación no afectó mi
parte social/emocional. Mantuve un grupo de amigas/os cercanos, tuve
enamorados, a veces lloraba y a veces me reía.”
¿Te
gustaba no comer como todos, o a veces se te antojaba comer de todo pero te
privabas de hacerlo? Es decir, ¿Te obligabas a no comer?
“Al principio si sentía que me privaba, era como estar
a “dieta”, pero como dejé de comer comida rápida o azúcares por tanto tiempo,
mi cuerpo se acostumbró y era más difícil convencerme de comer una papa frita
de lo que era convencerme a no comérmela. En la época que estuve más metida en
el problema disfrutaba el no comer. Tenía pocos antojos, pero cuando los tenía
sí me comía lo que me provocaba, pero una vez a la semana y el resto de días
restringía.”
¿Cuánto
tiempo aproximadamente pasó hasta que notes que estabas sufriendo de anorexia?
¿Lo notaste sola o alguien te lo hizo notar?
“No pasó mucho tiempo antes de que mi mamá se diera
cuenta. Habrán pasado unos dos meses desde que empecé a bajar de peso hasta que
ella se dio cuenta que ya había pasado los límites de lo saludable y que algo
había mal. Al principio, como es típico, yo lo negué y no admitía que había un
problema. Mi mamá decidió llevarme donde un psicólogo que odié, pero que luego
me derivó donde otra psicóloga con la que si me llevé bien desde la primera
cita, y ella fue la que me ayudó a salir de todo el problema.”
Ahora
que tienes la experiencia, ¿Qué le dirías a una persona que ya denota
físicamente que está sufriendo de anorexia?
“Creo que no hay una única cosa que le podría decir a
una persona que está sufriendo de anorexia. Aprendí que en esta enfermedad
ningún caso es igual al otro, y que la anorexia no es el problema, es cómo se
manifiesta otro problema principal. Puede ser inseguridad, problemas
familiares, tristeza, bullying, entre otros (no hay una sola causa), pero la
solución está en determinar el problema real. A partir de esto, se podrá saber
exactamente cómo tratar el problema; esa es la única manera de saber qué le
diría a esa persona.”

no sabía que era desde tan corta edad.
ResponderEliminarSí. En realidad se han registrado casos de niños de 8 años con anorexia. Acá puedes conocer un caso:
ResponderEliminarhttp://www.youtube.com/watch?v=93FWm1hIY8s
que interesante!
ResponderEliminar